24 mayo, 2016

 

Nueva infraestructura -empezando por el Hospital Universitario Nacional-, simplificación de procesos, internacionalización, excelencia académica y participación activa en los diálogos de paz son parte de los principales logros alcanzados por la Universidad Nacional de Colombia en 2015.

El hospital universitario, donde hace un mes se llevó a cabo la primera intervención quirúrgica, fue calificado por el rector de la Universidad, profesor Ignacio Mantilla, como un auténtico hito de gestión en el último año.

Durante la rendición de cuentas de la Institución, el directivo destacó que, con una inversión de 26.268 millones de pesos en dotación de equipos médicos, esta infraestructura no solo aporta a las necesidades de salud de cientos de ciudadanos, sino que además encierra todo un sentido académico, pues fue diseñada para complementar la enseñanza en las aulas.

A ese reto se sumó también la recientemente inaugurada sede de la Facultad de Enfermería, con una inversión superior a los 34.000 millones de pesos, así como el edificio del Archivo.

Sin embargo, tales obras son apenas una parte del capítulo Bogotá. La gestión muestra también, en su Sede Manizales, dos nuevos edificios, el de la Facultad de Ciencias y el de Química; en Medellín, entre tanto, se puso en marcha la edificación Ágora, y en Palmira se adquirió un lote aledaño que permitirá el desarrollo de esta Sede.

Sede Tumaco, ejemplar

La puesta en marcha de la Sede Tumaco es también un trascendental capítulo de la gestión en infraestructura, pues dadas sus características pone de presente un mensaje para el país: llevar a una región, históricamente deficiente en calidad académica, la mejor universidad del país, y ofrecer una solución para la formación de los jóvenes del Pacífico colombiano (más Putumayo), destacó el rector. A la sede Tumaco, que ofrece 50 cupos, se presentan 1.500 aspirantes, lo cual es un indicador de la pertinencia de los esfuerzos que se hipotecan para esta sede. Y sin embargo, la U.N. está presente en casi todo el país, si se tiene en cuenta que de los más de 1.100 municipios que tiene Colombia, apenas 98 no han reportado aspirantes para ingresar al Alma Mater.

Aspectos como la consolidación de una estructura de egresados, que permita su mayor participación en las decisiones y retos de la Universidad, así como un mecanismo eficiente y efectivo de donaciones para la Institución, son tareas para realizar. De la misma manera, asumir la renovación urbana de la zona del CAN, de la que forma parte el edificio administrativo Uriel Gutiérrez, no como un riesgo para la institución, sino como una oportunidad para liderar muchos procesos de renovación en la zona.

Crece la movilidad

La Universidad Nacional de Colombia cuadruplicó lo convenios con instituciones del exterior desde el 2012 para movilidad académica, con nuevos países como Irán, Corea y Turquía.

Mientras que en 2012 se trasladaron al exterior 300 estudiantes, en 2015 cerca de 950 realizaron actividades académicas más allá de las fronteras nacionales.

De igual manera, aumentaron los estudiantes extranjeros que llegaron a la U.N. no solo a aprender español: fueron 119 en 2012 (en una docena de facultades), frente a 352 en el último año, que realizaron estudios en 21 de las facultades.

Liderazgo en formación

Los primeros lugares en las pruebas Saber Pro, en reputación y en gestión medioambiental entre las IES colombianas, sumado a que casi la mitad de los profesionales del país con estudios doctorales son graduados de la U.N. (48%), da cuenta de que la institución recorre con excelencia todo el péndulo de la formación académica.

Desde los pregrados y con el Programa de Admisión Especial y Movilidad Académica, Peama, creado para favorecer a aquellos jóvenes de las regiones más apartadas del país, donde hay falencias en formación básica y secundaria, la Universidad también de cuenta de su liderazgo en las oportunidades de acceso a la educación superior.

A la fecha, mil jóvenes que se nivelaron e ingresaron a las distintas sedes, a través del Peama, buscan hacerse profesionales, y –resaltó el vicerrector Académico de la Universidad, Juan Manuel Tejeiro- para mediados de este año, se contabilizará cerca de un centenar de egresados.

La creación, a finales del 2012, del Centro de Pensamiento y Seguimiento a los Diálogos de Paz convirtió a la Universidad en un interlocutor válido, junto con Naciones Unidas, tanto para el Gobierno como para las Farc, en todos los aspectos que se vienen discutiendo alrededor del proceso de paz. Como efecto colateral de ello, el gobierno alemán invitó a la U.N. a constituir una escuela colombo-alemana de paz, para que a partir de septiembre ya haya un proceso de admisión con el fin de adelantar investigaciones en torno al tema.

Las directivas destacaron los esfuerzos en autonomía administrativa, para ahorrar procesos, ligados a una uniformidad que evite diferencias mayúsculas entre programas iguales de las sedes.

Según destacó el vicerrector General de la Universidad, Jorge Iván Bula, mientras que en el Plan de Desarrollo 2010-2012 se manejaron 63 procesos administrativos, la vigencia siguiente, con corte a 2015, pasó a 42 procesos. Se pasó de más de 3.000 a 552 indicadores de seguimiento; de 4.800 a 1.200 planes de mejoramiento y de 250 a 87 mapas de riesgo, entre otros. El punto de inflexión en dichos indicadores fue pasar de evaluaciones por dependencias a evaluaciones por procesos.

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