5 octubre, 2017

Durante el coloquio, organizado por el Grupo de Derechos Culturales: Derecho, Arte y Cultura del Externado, docentes, miembros de entes gubernamentales y expertos en arte y paz hablaron sobre los monumentos que se construirán con la fundición de las armas de las Farc.

Cuando se estructuró y se firmó el Acuerdo de Paz en La Habana, Cuba, entre el Gobierno Nacional y las Farc, en el artículo 3.1.7 se estipuló que el destino final del armamento entregado por este grupo guerrillero serían tres monumentos que se ubicarían en Colombia, Estados Unidos y Cuba.

Los monumentos pactados se construirán con el fin de que Colombia y el mundo, no olviden los 53 años de guerra por los que atravesó con este grupo armado, pero, en especial, se construirán para honrar, resignificar y crear memoria de todas las víctimas que dejaron estos años de horror en el país.

Durante el coloquio “Los monumentos con las armas fundidas de las Farc ¿quién, cómo, dónde deberá ser/hacer/estar?” varios de los panelistas, entre los que se encontraban, María Clara Bernal de la Universidad de los Andes, la Teniente de Navío Juanita Millán, Catalina Bateman y Néstor Osuna, de la Universidad Externado, Danilo Rojas, Consejero de Estado, Uldi Jiménez, Magistrada del Tribunal Superior de Justicia y Paz y Victoria Sandino de la Subcomisión de Genero y Paz (Farc-Ep), coincidieron en que la elaboración de estos tres monumentos debía estar guiada principalmente en la búsqueda de la creación una memoria colectiva, individual e histórica de lo que representa el fin del conflicto con las Farc.

“Deben ser monumentos participativos, que tengan las voces de las víctimas y la ciudadanía; todos vivimos el conflicto armado desde diferentes perspectivas y esto se debe reflejar en estas construcciones”, mencionó David Ramos, coordinador del Semillero de Investigación en Arte y Memoria de la Universidad Pedagógica.

Por su parte, Victoria Sandino, miembro de la Subcomisión de Género y Paz del Grupo de las Farc-Ep, opinó que estos monumentos son una parte fundamental del proceso de paz, ya que no solamente aportan en el tema de la memoria, la reparación y el reconocimiento de las víctimas, sino que también aportan a la reconciliación. “Es necesario que sea participativo, consensuado con la gente. Hoy esas armas que portamos por tantos años en nuestras manos, pueden construir justicia, verdad y reconocimiento de las víctimas que produjo este conflicto armado por tantos años”, agregó Sandino.

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